Las malas rachas en las apuestas deportivas

Hay algo a lo que, tarde o temprano, todos los que nos dedicamos a las apuestas deportivas nos debemos enfrentar: una mala racha. No importa si eres extremadamente bueno estimando valor, si tienes un método que sea rentable a largo plazo o si tienes más o menos capital. Siempre llegan las rachas, y el saber gestionarlas es, probablemente, la diferencia entre el que sobrevive y el que no.

No veo mejor momento para escribir este artículo, ya que durante este mes de febrero estoy inmerso en la que probablemente es mi peor racha de resultados de los últimos dos años. Nada sale, siempre parece que tomo decisiones incorrectas y eso obviamente genera una consecuente desconfianza en tu metodología.

Es un momento, un estado mental, al que todos llegamos de forma cíclica en las apuestas deportivas. Casi de forma automática, tu cerebro te insta a ir «más seguro», a buscar cuotas más bajas aunque no tengan tanto valor (o valor, sin más) y cada pequeño revés que recibes hace que te preguntes una y otra vez… ¿qué estoy haciendo mal?

Probablemente, la respuesta sea… nada. Si durante un tiempo prolongado has demostrado ser rentable, puede que todo sea producto del azar, de la varianza. Sí, la varianza existe. Es como ese sonido de mosquito por la noche que muchas veces zumba de forma prácticamente inaudible, pero que sabes que tarde o temprano va a venir a dar por culo.

Si sabemos que siempre llega la mala racha en las apuestas deportivas, la clave no es entonces tratar de evitarla (que ya te digo que no vale para nada), sino saber cómo sobrellevarla y no cometer ciertos errores que lo único que conseguirán es, seguramente, hacer ese bache mucho más profundo.

¿Qué hacer ante una mala racha?

Bajo mi experiencia, hay tres medidas que a lo largo de mi andadura me han ayudado a sobrellevar esos momentos de desconfianza. No digo que sean las únicas. Ni siquiera digo que sean las correctas. Simplemente son las que a mí siempre me han ayuado.

Bajar stake

Para mí, algo fundamental. Puede que haya personas que ante una racha de resultados adversos la reacción natural sea apostar más para recuperar. Eso es romper con los «mandamientos» de las apuestas deportivas: nunca apuestes por recuperar.

Si haces las cosas de forma responsable, jamás estarás apostando dinero que te haga falta para el día a día. Por lo tanto, ganar dinero no es importante en este momento. En una situación así, solo hay una cosa en la que te tienes que centrar: tu confianza.

Si normalmente apuestas alrededor de un 2-3%, no temas bajarlo al 1% durante un tiempo hasta recuperar ese feeling. Ya habrá tiempo para volver a tu stake habitual cuando mentalmente estés al 100%. Que no te pueda la prisa.

Centrarse en el valor

Personalmente, reconozco que este es el que más me cuesta llevar a cabo ante una mala racha. Siempre lo digo, saber apostar es solo el 20%. El otro 80% se reparte entre disciplina, gestión de stake y foco mental.

Tal y como dije anteriormente, cuando nos enfrentamos a una mala racha tendemos a intentar asegurar más el tiro. Esto suele tener varias consecuencias por norma general:

  • Sales de tu zona de confort. Si estás acostumbrado a cierto rango de cuotas o mercados, salir de ahí para asegurar te hará, probablemente, sentir más inseguro si cabe.
  • El fallo. Si normalmente apuestas a cuota 1,90 (por decir algo) y para recuperar confianza bajas tus cuotas a 1,40, por ejemplo, un fallo te afectará cinco veces más. Por lo tanto, puede ser peor el remedio que la enfermedad.

Trata, por todos los medios, de centrarte en el valor. Si crees que algo está bien pagado, si tienes una lectura que consideras que es buena, dale. Reduce stake y dale. La única forma de recuperar la confianza y salir del bache es sintiendo que has logrado encontrar valor.

Desconectar es de sabios

Un buen apostador sabe que, a veces, la mejor inversión es dejar el dinero en el bolsillo. Vivimos en un mundo donde hay apuestas 365 días al año, por lo que tomarse un respiro puede ser una decisión más que acertada.

Siempre nos solemos centrar en cuánto podemos ganar apostando, pero pocas veces pensamos en cuánto podemos perder. Sobra decir, una vez más, que si en algún momento sientes que estás apostando dinero que te haga falta para cualquier otra cosa, es sencillamente momento de dejar de apostar.

Desconectar no implica necesariamente no hacer nada. Puedes leer un libro sobre apuestas para seguir formándote o revisar tu historial para tratar de evaluar tus entradas. Por supuesto, también puedes pasar de todo unos días y volver con la mente fresca. Ahí depende ya del perfil de cada uno.

Resumiendo, una racha no es más que un periodo de excesiva fortuna o desgracia. Y como todos los periodos, acaban. Si estás leyendo este artículo en un momento así, espero que te haya ayudado. Si no es el caso, no olvides echarle un ojo cuando llegue el momento… que llegará.

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